Por una tarifa de energía justa y sin cortes para los hogares de Barranquilla
Usuarios de Barranquilla exigen a la Superintendencia de Servicios Públicos revisar las tarifas de energía, frenar las facturas estimadas y garantizar un servicio sin cortes constantes.
¡Firma esta petición!
Sé de los primeros en firmar
Ya 0 firmas. Meta: 500
En los barrios de Barranquilla la factura de la energía se convirtió en un motivo de angustia mensual. Familias que consumen lo mismo de siempre reciben cobros que suben de un mes a otro sin una explicación clara, y a muchas les llegan facturas estimadas porque nadie pasó a tomar la lectura del medidor. Como si fuera poco, los cortes del servicio se repiten cada semana: se va la luz en plena tarde de calor, se dañan los electrodomésticos por los picos de voltaje y los negocios pequeños pierden mercancía refrigerada que nadie les repone.
El impacto sobre los vecinos es enorme. Los adultos mayores y los niños sufren con el calor cuando el ventilador se apaga por horas, los estudiantes no pueden conectarse a sus clases ni hacer tareas, y las tiendas de barrio, peluquerías y restaurantes familiares ven cómo cada apagón se traduce en plata perdida. Cada vez más hogares deben escoger entre pagar la factura de la luz o completar el mercado de la semana, y esa no puede ser la normalidad de una ciudad que trabaja duro todos los días.
Por eso, los abajo firmantes le solicitamos a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios que:
- Revise el esquema tarifario aplicado en la región Caribe y verifique que los cobros correspondan a consumos reales, medidos y no estimados.
- Vigile la calidad y continuidad del servicio, exigiendo planes concretos de inversión en redes y transformadores en los barrios más afectados por los cortes.
- Garantice canales de reclamación ágiles y con respuestas de fondo, para que los usuarios no tengan que hacer filas de horas para discutir una factura.
- Ordene la compensación efectiva a los usuarios por los daños en electrodomésticos ocasionados por fallas comprobadas del servicio.
Pagar por un servicio esencial debe significar recibirlo con calidad. Los usuarios del Caribe no pedimos regalos: pedimos tarifas transparentes, medición real y una energía que no se vaya cada dos por tres. Firmen ustedes también y hagamos que nos escuchen.