Por un puesto de salud que funcione de verdad en la zona rural de Cartagena
Comunidades rurales de Cartagena pedimos a la Alcaldía un puesto de salud en pleno funcionamiento en el corregimiento, con médicos permanentes, dotación básica y traslado garantizado para emergencias.
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En los corregimientos de la zona rural e insular de Cartagena vivimos una realidad que la ciudad turística no ve: contar con atención médica cercana y permanente sigue siendo una deuda pendiente, y para cualquier atención, por sencilla que sea, toca desplazarse durante horas hasta el casco urbano. Una fiebre alta en un niño, una herida que necesita sutura o el control prenatal de una madre gestante se convierten en travesías costosas que muchas familias sencillamente no pueden pagar.
Las consecuencias las sufrimos a diario. Los adultos mayores dejan de asistir a sus controles porque el viaje les resulta imposible, las emergencias nocturnas nos encuentran sin ninguna opción cercana, y las jornadas de vacunación llegan de forma esporádica, cuando llegan. Cada vez más vecinos aplazan la consulta hasta que el problema se vuelve grave, y entonces el costo humano y económico es mucho mayor para todos, incluida la red pública de la ciudad.
Nuestra comunidad no pide nada extraordinario: pide lo mismo que tiene cualquier barrio, un lugar digno donde ser atendida. Por eso, con estas firmas, le solicitamos a la Alcaldía de Cartagena y a su autoridad de salud distrital:
- Garantizar en el corregimiento un puesto de salud en pleno funcionamiento, con horarios estables y publicados.
- Asignar personal médico y de enfermería permanente, no solo brigadas ocasionales.
- Dotarlo con equipos básicos, cadena de frío para vacunas y medicamentos esenciales.
- Garantizar un medio de traslado para emergencias que requieran remisión al hospital.
Somos ciudadanos de Cartagena con los mismos derechos que quienes viven frente a las murallas. Firmen esta petición para que la salud también llegue a donde termina el pavimento: nuestras familias no pueden seguir esperando a que una emergencia se convierta en tragedia.